lunes, 25 de julio de 2011

15 días en agosto

Como adelanté en la entrada anterior, en esta ofrezco una perla que no por ser muy conocida deja de tener valor para reflexionar sobre las prioridades de cada cual en la vida. En el caso del mundo del trabajo y la economía, el dilema suele resumirse en trabajar para vivir o vivir para trabajar, como tan bien expresó el jesuita Anthony de Mello en su cuento El pescador satisfecho.

Pero la perlita a la que me refería es un ingenioso vídeo que explica tal dilema narrándolo, en línea con el evangelio de este domingo -"das a entender las cosas importantes a los sencillos"- desde la óptica de un niño que no entiende los desvelos de sus mayores por el trabajo y el dinero. El vídeo producido por tropofilms se titula 15 días en agosto y su autor es Edu González. Espero que lo disfrutéis.

lunes, 18 de julio de 2011

15-M: ¿cerrado por vacaciones?

No es posible hablar del movimiento 15-M sin generalizar, pues en torno a él se agrupan muchísimas personas de bien con nobles ideales pero también algunas con ideas o intenciones que no benefician al objetivo fundamental de dicho movimiento.

De los primeros podría decirse que han supuesto una bocanada de aire fresco para la vida política y social de nuestro país, aunque corren el serrio peligro de ser engullidos por la rutina, su excesivo idealismo y cierta alergia a proponer cauces más concretos a sus propuestas y reivindicaciones.

De los segundos sólo puede decirse que por sus obras los conoceréis y lo cierto es que algunas manifestaciones o expresiones del movimiento 15-M que han sido protagonizadas por sus representantes más impresentables nos llevan a abrazarnos al consuelo de que nuestra democracia es muy mejorable pero sigue siendo el menos malo de los sistemas políticos. Precisamente un triste consuelo por el que los promotores del movimiento trataban de incordiarnos para dinamizar a nuestra democracia.

Pero hay una cosa en la que tanto un tipo de representantes del movimiento como el otro coinciden: su marcha de las plazas públicas en las que simbolizaron el grito de sus demandas. Con el paso del tiempo y la llegada del calor, muchos indignados se retiraron a sus casas y a sus sedes. Es quizás un signo de lo que realmente se cuece en nuestras sociedades y que también se le ha escapado a este movimiento: en las sociedades del siglo XXI, especialmente las occidentales, no se indigna uno por la ética ni por la política (eso sería demasiado noble y desgraciadamente queda relegado para el arte de los individuos en su intimidad) , sino por la economía.

Es duro asumirlo pero tiene parte de verdad. Las indignaciones políticas están supeditadas a las económicas y cuando llega la hora de la verdad las prioridades son económicas y de corte liberal, lo cual incluye las vacaciones y otros derechos (a veces privilegios) que nuestro sistema nos inocula desde que nacemos y nos educamos en ella,

Quizás antes de seguir adelante, el movimiento 15-M debería preguntarse si su nombre es correcto o debería cambiárselo por el de movimiento 15-A (de agosto, claro). ¿Predomina lo económico ante lo ético y lo político o viceversa? Como no sé si lo van a hacer, dejo esta pregunta-reflexión para mí mismo y para ti, querido lector, por si nos pudiera hacer bien. Y si os parece bien, en la próxima entrada dejaré otra pildorita al respecto.

miércoles, 6 de julio de 2011

Nuevos inquilinos en el monasterio de Yuste

Navegando por la red, me encuentro con la noticia de que el ilustre monasterio de Yuste, perteneciente a Patrimonio Nacional y lugar de retiro y muerte del emperador Carlos I de España y V de Alemania, se encuentra de mudanza en lo que a sus inquilinos se refiere. Como ya informó en abril la Diócesis de Plasencia, se marcha la comunidad de monjes jerónimos y llega otra de monjes paulinos (Orden de San Pablo Eremita). Este relevo me suscita tres reflexiones fundamentales:

1. La importancia de la historia requiere custodios dignos. El hecho de que la crisis vocacional afecte no sólo a la Orden de San Jerónimo sino también a su misión y presencia se pueden entender mejor cuando nos enteramos, por ejemplo, que un lugar tan relevante históricamente como el monasterio de Yuste se ve implicado en el lance. Son muchos los lugares, las poblaciones y los patrimonios que le deben mucho a la Iglesia en general y a las órdenes religiosas en particular. Las órdenes contemplativas no sólo no son una excepción sino que suelen ser protagonistas en esta noble tarea de velar por la memoria de un lugar y de custodiar parte de su patrimonio. El hecho de que la noticia de la marcha de una comunidad suela generar desazón entre los vecinos y los conocidos del lugar deja entrever que fueron o son unos custodios dignos, lo cual no es cuestión baladí porque “el que es de fiar en lo pequeño también lo es en lo importante” (Lc 16). Desde la distancia, me da la sensación de que los jerónimos pueden marcharse tranquilos porque han sido unos custodios de Yuste muy dignos.

2. Las instituciones y las personas pasan pero los carismas persisten. Los jerónimos fueron muy numerosos en siglos pasados (s. XVI y XVII), como prueban documentos escritos e incluso pictóricos (ej.- Zurbarán), pero su larga historia seguramente les permite entender mejor que a nadie que las etapas favorables y desfavorables se suceden. Si tras la desamortización de Mendizábal, la Orden llegó prácticamente a desaparecer, hoy su presencia está reducida a mínimos que se han congregado en el monasterio segoviano de Santa María del Parral. Si después de aquel bache vocacional, la Orden supo y pudo restaurarse, no hay que descartar la posibilidad de que otro ciclo de la historia les vuelva a ser favorable. Pero si finalmente no fuera así, su principal consuelo será haber sido fieles a su carisma y saber que éste continúa vivo y vivificado por el Espíritu aunque, desgraciadamente, no en las formas y modos que los jerónimos quizás hubieran soñado pues "del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino solo mi Padre" (Mt 24, 36; Mc 13, 32)


3. La generosidad es clave en la transmisión del Evangelio. La propia dinámica del Evangelio y la historia de la Iglesia nos muestran que la generosidad y la entrega son imprescindibles para la evangelización. A la generosidad de los monjes jerónimos les ha de suceder ahora la generosidad de los monjes paulinos que viven un momento de mayor esplendor (motivado por su fuerte presencia en la vigorosamente católica Polonia) y pueden hacer una ofrenda para continuar con esta misión evangelizadora. No faltarán las dificultades y la dudas (empezando por la de si es la solución más adecuada), pero mientras se despejan, uno de los principios que ha de primar es el de “dar gratis lo que habéis recibido gratis” (Mt 10, 8).

Se cierra una etapa en el monasterio de Yuste, al tiempo que se abre otro episodio histórico entre sus muros. Gracias a los monjes jerónimos y que la gracia de Dios ilumine a los monjes paulinos.

viernes, 1 de julio de 2011

Récord de tiempo de vida como monja

Una de las noticias de la jornada, obviamente por su sensacionalismo superficial en vez de por su interés integral, es el presunto récord de tiempo viviendo como monja de una mujer, que responde al nombre religioso de Sor Teresita, quien ha pasado los últimos 84 de los 103 años de su longeva vida en el monasterio cisterciense de Buenafuente de Sistal (Guadalajara).

La noticia aparte de sensacionalista es, en cierta medida, un termómetro de lo que realmente piensa la gente más allá de los tópicos sobre el tema. Y es que luego nos dirán que no es más importante la calidad que la cantidad, o que no resulta llamativa o curiosa la vida religiosa.

Es cierto que la vida de esta religiosa ya había sido divulgada en un libro recopilatorio de testimonios de monjas hablando de las bondades que las llevaron a abrazar el estilo de vida que las hace felices. Pero no nos engañemos que el modo de presentar este tipo de biografías o de estilo de vida no deja de ser muy mejorable tanto por parte de sus detractores como por sus defensores.

Y es que ya antes de Cristo, Aristóteles nos propuso aprender a distinguir entre lo sustancial y lo accidental, consejo que por desgracia no se ha tenido en cuenta en esta presentación por la noticia.

Quizás lo que sí sea de récord no sólo es el tiempo que ha pasado desde aquel consejo de Aristóteles sino el tiempo que nos queda por esperar hasta que mucha gente quiera entender que en el estilo de vida monacal, la clausura es accidental y la contemplación sustancial.